¿Se puede anular una factura emitida? No, se rectifica
En 30 segundos: Una factura que ya has emitido no se borra ni se “anula” a lo bruto. Si te equivocaste —en el importe, en el IVA, en los datos del cliente— o la operación se cayó, lo que haces es emitir una factura rectificativa: un documento nuevo, con su propia serie, que corrige o anula a la anterior dejando rastro. La original se queda donde está. Y con VeriFactu esto pasa casi solo: el sistema registra la marcha atrás sin que tú borres nada.
¿Puedo anular una factura emitida borrándola?
No. Y no es una manía de Hacienda: una factura es un documento contable, y los documentos contables no se rompen ni se hacen desaparecer. Si te has columpiado con una factura ya emitida, la solución nunca es darle a “eliminar”: es emitir otra que la corrija.
Suena raro la primera vez, pero tiene toda la lógica. Si pudieras borrar facturas a tu antojo, cualquiera podría maquillar lo que cobra. Por eso el sistema deja rastro de todo.
Entonces, ¿cómo corrijo el error?
Con una factura rectificativa. Es una factura normal y corriente, con dos diferencias:
- Lleva su propia serie (lo habitual es una serie “R”: R-2026-001, R-2026-002…), para que se distinga de las normales.
- Dice a qué factura corrige: pone el número y la fecha de la factura que está arreglando.
A partir de ahí tienes dos formas de hacerla:
- Por diferencias: solo reflejas lo que cambia. Te pasaste 50 € de más → la rectificativa pone −50 €.
- Por sustitución: rehaces la factura entera, ya correcta, y la nueva sustituye a la anterior.
Las dos valen. La mayoría de programas hacen la de sustitución porque es más fácil de leer de un vistazo.
¿Y si la operación no llegó a hacerse?
Igual de fácil: tampoco borras. Si Doña Carmen te anula el trabajo después de que le hayas hecho la factura, emites una rectificativa que la deja a cero (una rectificativa “por anulación”, con los importes en negativo). La factura original sigue existiendo; la rectificativa cuenta que aquello, al final, no fue.
¿Cambia algo con VeriFactu?
Para bien: lo hace por ti. Cuando VeriFactu te aplique —a los autónomos, desde el 1 de julio de 2027—, cada factura queda sellada y encadenada con la anterior, así que borrar una es, directamente, imposible. Pero el sistema ya tiene prevista la marcha atrás: genera el registro de anulación o la rectificativa que toque, encadenado igual que todo lo demás. Tú no tocas nada raro; le das a “rectificar” y el programa se encarga del rastro.
Por cierto: como cada factura va numerada y encadenada, los huecos cantan. Si falta un número, se nota. Una razón más para rectificar en vez de intentar borrar.
El texto que pones en tu factura rectificativa
Serie: R-2026 · Nº: R-2026-001 Factura rectificativa de la factura nº 2026-014, de fecha 12/06/2026. Motivo: error en la base imponible (o: anulación de la operación, IVA mal aplicado…).
Con esa referencia, cualquiera —tú, tu cliente o tu gestor— ata la rectificativa con su original de un vistazo.
Preguntas rápidas
¿Puedo borrar una factura mal hecha? No. Se queda, y emites una rectificativa que la corrige o la anula.
¿La rectificativa lleva otra numeración? Sí: su propia serie (normalmente “R”) y, dentro de ella, un número correlativo. Más la referencia a la factura que corrige.
¿Y si me equivoqué pero aún no se la he enviado al cliente? Si ya está emitida y registrada, lo limpio es rectificar. Si nunca llegó a registrarse ni a entregarse, eso era un borrador, no una factura.
Con Deva no te peleas con las rectificativas: dices que quieres corregir una factura y ella la emite bien —con su serie, su referencia y su rastro—, como Hacienda pide. Conoce a Deva.