VeriFactu

Software de doble uso: por qué Hacienda va a por él

En 30 segundos: se llama software de doble uso al programa que sirve para dos cosas a la vez: hacer facturas y hacer que alguna desaparezca. Hacienda no va a por el programa por manía: va a por lo que el programa permite. VeriFactu es la respuesta técnica — cada factura queda encadenada con la anterior—, y la multa también alcanza a quien lo usa, no solo a quien lo vende.

¿Qué es el software de doble uso y por qué va Hacienda a por él?

Es el nombre con el que circula un programa de facturación que, además de emitir facturas, permite que una venta no deje rastro: se borra, se cambia o directamente nunca se apunta.

Y aquí está lo que casi nadie cuenta bien. La Ley General Tributaria le puso precio en su artículo 201 bis, y lo que sanciona no es haber ocultado nada: es el programa. Fabricarlo o venderlo, por un lado. Tenerlo o usarlo, por otro.

¿Y qué es «no cumplir», exactamente? La ley lo enumera, y las cuatro frases empiezan con el mismo verbo: que el programa permita. Permita llevar una contabilidad B, permita no anotar una venta hecha, permita registrar una cosa distinta de la que se anotó, o permita alterar lo ya registrado. Fíjate en el verbo: no exige que nadie lo haya hecho — basta con que el programa pueda.

¿Y VeriFactu qué tiene que ver?

Es la respuesta a lo anterior. Un programa que cumple añade a cada factura una huella que se calcula con la de la factura anterior, así que todas quedan encadenadas entre sí. Si alguien quita una por el medio, la cuenta deja de cuadrar sola.

Por eso la norma habla de programas y no de autónomos: es un requisito del software, no una aplicación que tengas que instalar tú ni un trámite que hacer. Tu parte se reduce a usar uno que cumpla.

¿Esto me puede caer a mí?

Sí, y conviene decirlo claro, porque circula lo contrario. El artículo 201 bis tiene dos tramos: uno para quien fabrica o vende el sistema, y otro —50.000 € por ejercicio— para quien lo tiene o lo usa. El segundo va por ti.

Lo que más sorprende es que ese tramo se activa por la simple tenencia del programa que no cumple: nadie tiene que demostrar que has ocultado una sola venta. Los importes, los dos tramos y cómo se cuentan están contados con calma en las sanciones de VeriFactu.

¿Y esto desde cuándo?

Desde tu fecha. Mientras VeriFactu siga siendo voluntario para ti, no hay una obligación de VeriFactu que puedas incumplir. Cada uno tiene la suya: las sociedades, el 1 de enero de 2027; los autónomos, el 1 de julio de 2027 (quién entra y cuándo).

Lo que no conviene leer de ahí es que hasta entonces da igual con qué factures. El programa que hoy te deja borrar una factura es exactamente el que dejará de valerte en tu fecha, y los cambios de programa a última hora nunca salen baratos.

¿Y el programa viejo, hay que borrarlo?

No hace falta tirarlo. El histórico es tuyo y puedes conservarlo como archivo, con una condición: que puedas acreditar que ya no puede expedir facturas (desinstalando esa función o el programa entero). Desde tu fecha, lo que se mira no es si lo usas: es si puede emitir sin cumplir.

Y antes de retirarlo, saca de él tus registros. Es el paso que más se olvida y el que peor se arregla después.

Preguntas rápidas

¿Un Excel es software de doble uso? No por ser un Excel. Lo que decide es otra cosa: si esa hoja calcula, conserva y lista tus facturas, ya es un programa a estos efectos, y le tocan las mismas exigencias — el caso del Excel, contado entero.

¿La multa es por cada factura? No. Las de este artículo son fijas por ejercicio, no una por documento.


Un programa que no puede quitar una factura es un programa con el que no tienes esta conversación. Deva está hecha así desde el primer día. Conócela.

Un cajón con doble fondo, que representa al programa de facturación llamado de doble uso. El compartimento de arriba, a la vista, guarda las facturas que constan; el doble fondo de abajo, oscuro, guarda la venta que no deja rastro. En medio, el criterio: lo que se mira no es si lo usas, sino que el programa pueda hacerlo. A la derecha, la respuesta técnica: un programa que cumple encadena cada factura con la huella de la anterior, así que si falta una por el medio la cuenta ya no cuadra. Y abajo, la condición con la que se lee todo: desde tu fecha, si un programa puede emitir facturas tiene que cumplir; guardarlo como archivo del histórico vale, siempre que ya no pueda emitir.
El nombre viene de ahí: el mismo programa, dos comportamientos.

Preguntas frecuentes

El nombre que se le da a un programa de facturación que sirve para dos cosas a la vez: emitir facturas y conseguir que alguna de ellas no deje rastro. La misma herramienta, dos comportamientos.