Fiscalidad

¿Factura simplificada o completa? Los límites 400 y 3.000 €

En 30 segundos: La factura simplificada es el ticket de toda la vida, y es una factura de pleno derecho. Puedes usarla cuando el total (IVA incluido) no pasa de 400 €; en algunas actividades (comercio, hostelería, peluquería, taxis…) el tope sube a 3.000 €. Por encima de ahí, toca factura completa. La diferencia práctica: a un particular, la simplificada va sin su NIF; la completa lleva nombre, NIF y domicilio, también si el cliente es un particular. La regla está en el total. Y si tu cliente quiere deducirse el IVA, entonces sí necesita sus datos, cueste lo que cueste la factura.

¿Cuándo puedo hacer una factura simplificada?

La regla es de mirar el importe: si el total con IVA no pasa de 400 €, te vale una factura simplificada. No tienes que pedirle el DNI a nadie ni rellenar sus datos.

Con un aviso que conviene tener fichado: si le facturas a una empresa de fuera de España —de la UE o de más allá—, ahí el ticket no vale por poco que sea el importe. Eso va con factura completa siempre.

La factura simplificada es, en cristiano, el ticket de toda la vida. Desde hace años ese tique es, para Hacienda, una factura con todas las de la ley: más corta, pero válida de verdad. No es un papel de segunda. Tiene un único límite práctico: tal cual, no le sirve a tu cliente para deducirse el IVA — para eso hay que añadirle sus datos, y eso te lo cuento al final.

Manolo, el fontanero, cambia un grifo por 90 €. Se lo cobra a un particular. Con eso le basta una simplificada: su ticket, con su IVA y el total. Fin.

Hay una excepción por arriba: en una lista cerrada de actividades —comercio al por menor, hostelería y restauración, peluquería, transporte de personas (taxis), aparcamientos, tintorerías…— el límite no es 400 € sino 3.000 €. Si lo tuyo no está claramente en esa lista, cuenta con los 400 €: es lo que aplica a la mayoría de autónomos de servicios.

¿Qué lleva una factura simplificada? (los requisitos)

Menos de lo que crees. Una simplificada necesita:

  1. Un número (y la serie, si usas series).
  2. La fecha.
  3. Tus datos: tu nombre y tu NIF.
  4. Qué hiciste: una descripción del trabajo o el producto.
  5. El tipo de IVA que aplicas (puedes poner “IVA incluido”).
  6. El total.

Y lo que no necesita: el NIF ni la dirección de tu cliente cuando es un particular. Por eso es tan cómoda para el día a día, cuando cobras trabajos pequeños a gente de la calle.

¿Y si me paso de 400 €? La factura completa

Entonces tienes que hacer una factura completa. Lleva todo lo de la simplificada y, además, los datos de tu cliente: nombre, NIF y domicilio, que ahí sí son obligatorios siempre.

¿Y el NIF del cliente? Aquí mucha gente se lía, y conviene tenerlo claro: en una factura completa, el NIF del destinatario va siempre — también cuando es un particular. El Reglamento no mira quién es tu cliente, mira dónde se localiza la operación: si trabajas aquí y la operación es de aquí, el NIF va. O sea: pasar de simplificada a completa sí significa «pídele el DNI». La vía para no pedirlo es quedarte en la simplificada, no hacer una completa recortada.

Si lo que te preocupa es justo eso, te lo cuento aparte en si puedo facturar a un particular sin su NIF.

El caso especial: tu cliente quiere desgravarla

Hay una situación en la que sí le pides los datos aunque el importe sea pequeño: cuando tu cliente quiere deducirse el IVA de esa factura y te lo pide.

Pongamos que le haces un arreglo de 120 € a otro autónomo y quiere meterlo en sus gastos. Aunque por importe cabría un ticket, si te lo pide tienes que consignar en la simplificada su NIF, su domicilio y la cuota de IVA por separado. Con eso, él ya puede deducir. No es que cambie la factura: es que le añades lo que necesita para desgravarla.

En resumen: la regla de bolsillo

¿El total con IVA no llega a 400 € y le facturas a un particular? Te vale el ticket: una factura simplificada, sin pedirle el DNI. ¿Te pasas de ahí? Factura completa, y ahí sí le pides el NIF (con su nombre y su domicilio). ¿Y si es una empresa u otro autónomo que va a deducirse el IVA? Entonces da igual el importe: necesita sus datos —su NIF, su domicilio y la cuota de IVA por separado—, se los pongas en el ticket o en una factura completa.

Preguntas rápidas

¿Qué es una factura simplificada? El ticket de toda la vida: una factura más corta pero plenamente válida, para cuando el total no pasa de 400 € (o 3.000 € en ciertas actividades). No lleva los datos del cliente.

¿Cuál es el límite? 400 € con IVA incluido en general; 3.000 € en una lista cerrada (comercio, hostelería, peluquería, taxis, aparcamientos, tintorerías…). Si dudas de si tu actividad entra, ve por los 400 €.

¿Necesito el NIF del cliente? En la simplificada, no, si es un particular. Solo si quiere deducir el IVA: entonces le añades NIF, domicilio y la cuota aparte.

¿Y en la factura completa? Nombre, NIF y domicilio del cliente — también si es un particular. Para no pedir el NIF, la vía es quedarte en la simplificada.

¿Y con VeriFactu, qué le pasa al ticket? También entra: una simplificada es una factura, genera su registro igual, y si emites completas y simplificadas el mismo año van en series separadas.


Con Deva no tienes que acordarte de estos límites: dices “factura a Doña Carmen 90 € por el grifo” y sale la factura que toca —simplificada o completa— según el importe y el cliente, con su IVA y sellada para VeriFactu. Conoce a Deva.

Una escala de importe: por debajo de 400 € (IVA incluido) te vale la factura simplificada (el ticket, sin el NIF del cliente); por encima, necesitas factura completa, que sí lleva el nombre y el NIF del cliente. En ciertas actividades (comercio, hostelería, peluquería, taxis, tintorerías) el límite sube a 3.000 €.
La regla está en el total: por debajo del límite, te vale el ticket.

Preguntas frecuentes

Es el ticket de toda la vida: una factura más corta pero con todas las de la ley. Puedes emitirla cuando el total no pasa de 400 € (o de 3.000 € en ciertas actividades), y no hace falta poner los datos del cliente.