VeriFactu

¿Qué es un SIF (sistema informático de facturación)?

En 30 segundos: SIF son las siglas de sistema informático de facturación: dicho llano, el programa con el que haces tus facturas. Es la palabra clave de VeriFactu porque las reglas se le ponen al programa, no a ti: si el tuyo hace cuentas, guarda o lista tus facturas, es un SIF y tendrá que cumplir. Si haces todas tus facturas a mano, en papel, quedas fuera —pero eso no es una puerta de salida si ya facturas con un programa.

¿Qué es un sistema informático de facturación?

Es la palabra que aparece en todas las guías de gestoría sin que nadie la traduzca. Y traducida es sencilla: un sistema informático de facturación (SIF) es el programa con el que se expiden tus facturas.

Tu app de facturación es un SIF. El programa de escritorio de toda la vida, también. Y el que usa tu gestor para hacerte las facturas, aunque tú no lo abras nunca.

Lo importante es a quién señala la palabra: VeriFactu, que regula el Real Decreto 1007/2023, es un requisito del software, no una aplicación que tú tengas que instalarte.

¿Mi Excel es un SIF?

Depende de lo que haga tu Excel, y esa es toda la respuesta.

La Dirección General de Tributos lo dejó dicho en la consulta V0058-25: las hojas de cálculo “pueden tener utilidades de procesamiento de datos y conservación que pueden implicar su consideración como Sistemas Informáticos de Facturación”.

Es decir: si tu hoja calcula el IVA sola, conserva el histórico o te lista las facturas, tiene automatismos, y entonces puede ser un SIF. Si la usas como una máquina de escribir —rellenas, imprimes y no hay ni cuentas ni histórico—, queda fuera. El detalle largo está en la pieza de facturar con Excel y hasta cuándo te vale.

¿Y el talonario de papel?

La factura hecha a mano, en papel, queda fuera —si todas las haces así—: la norma regula programas, no prohíbe el bolígrafo.

Pero hay que decir la otra mitad, que es la que se cae de las guías: eso no es una puerta de salida. Si hoy facturas con un programa, volver al talonario para esquivar VeriFactu no es el plan que parece. Y a medias no vale: Hacienda no admite que convivan unas facturas de programa con otras a mano.

¿Qué hace un programa para cumplir?

Que cada factura deje un registro que no se pueda tocar por detrás. Para eso el SIF le añade a cada registro una huella —un código calculado a partir del contenido de la factura— y la encadena con la del anterior: si alguien cambiara un dato de una factura ya emitida, su huella cambiaría y la cadena dejaría de cuadrar. Por eso una factura emitida no se borra ni se edita: se rectifica. Lo cuenta despacio la pieza de qué es la huella de una factura.

¿Desde cuándo le toca al mío?

  • Fabricantes de software: sus programas tenían que estar adaptados desde el 29 de julio de 2025. Cosa suya, no tuya.
  • Sociedades: desde el 1 de enero de 2027.
  • Autónomos en IRPF: desde el 1 de julio de 2027.

Antes de tu fecha nadie te obliga, y empezar antes ya es legal. Quedan fuera de VeriFactu las empresas del SII y los territorios forales (País Vasco, con TicketBAI, y Navarra).

Preguntas rápidas

Si me las hace mi gestor, ¿el SIF es suyo o mío? El programa es suyo; las facturas, tuyas. Pregúntale con qué te las va a hacer: es la conversación de cinco minutos que evita el susto.

¿Y si sigo con un programa que no cumple? Ahí está el riesgo de verdad: la ley prevé sanción por usar sistemas que no cumplen, y alcanza a quien los usa, no solo a quien los vende. Tu fecha marca desde cuándo.

¿Cómo sé si el mío cumple? Pregúntaselo a quien te lo vendió y pide que te lo pongan por escrito. Los plazos y obligaciones completos están en la guía de VeriFactu para autónomos.


Lo de VeriFactu se resuelve eligiendo bien el programa, una vez, y olvidándote. Estamos abriendo el programa Pioneros: los 100 primeros autónomos usan Deva gratis hasta el 30 de junio de 2027. Apúntate aquí.

Qué entra y qué no entra en la definición de sistema informático de facturación. Lo que decide no es el nombre del programa, sino si automatiza: si calcula, guarda o lista tus facturas. Dentro: un programa o una app de facturación, el programa que usa tu gestor para hacerte las facturas, y una hoja de cálculo que calcula el IVA y conserva el histórico. Fuera: la factura hecha a mano en papel (si todas las haces así), y una plantilla que solo usas para escribir e imprimir, sin cuentas ni histórico. El papel manuscrito queda fuera, pero no es una puerta de salida si ya facturas con un programa. La pregunta no es con qué escribes la factura, sino si el programa hace cuentas y guarda.
Lo que decide no es el nombre del programa: es si automatiza.

Preguntas frecuentes

Sistema informático de facturación: el programa con el que expides tus facturas. Es la palabra que usa la norma de VeriFactu para referirse al software, no a ti ni a tu ordenador.