Cómo facturar bonos de sesiones (fisio, psico, entrenador)
En 30 segundos: Un bono de sesiones se factura cuando lo cobras, no sesión a sesión. Si el cliente te lo paga entero por adelantado, haces una sola factura por ese importe. ¿Con qué IVA? Depende de tu trabajo: si eres fisio, o psicólogo sanitario, y lo que das es tratamiento, el bono suele ir exento de IVA; si eres entrenador o das un servicio de bienestar sin más, lleva el 21 %. Y si el bono se renueva cada mes, cada cobro mensual lleva su factura.
¿Cuándo se factura un bono de sesiones?
Aquí está el lío que trae de cabeza a media consulta: vendes un bono de 5 o de 10 sesiones, el cliente te lo paga de golpe, y luego va viniendo poco a poco durante semanas. ¿Facturas al principio? ¿Al final? ¿Una factura por cada visita?
La regla es más simple de lo que parece: facturas cuando cobras.
Un matiz que casi nunca te hará falta, pero que conviene que sepas que existe: esto funciona así cuando el bono es de una sola cosa —cinco sesiones de fisio, diez de entrenamiento—, porque el día que lo vendes ya sabes qué IVA lleva. Si vendieras un bono comodín, canjeable por servicios que llevan IVA distinto (una sesión de fisio, que va exenta, o una de entrenamiento, que lleva el 21 %), el día de la venta no se sabe aún qué impuesto toca: ese bono se factura cuando el cliente lo gasta, no cuando lo compra. Si tu bono es de una sola cosa, no le des más vueltas: al cobrarlo.
Si el cliente te paga el bono entero por adelantado, ese día haces una sola factura por el importe del bono. Las sesiones que luego va gastando no generan una factura nueva cada una: ya están cobradas y facturadas. Piénsalo como un abono de transporte: pagas el bono una vez, y luego cada viaje no te dan un recibo aparte.
Dicho al revés para que quede claro: no hay que esperar a que el cliente termine las sesiones para facturar, ni hay que trocear el bono en cinco facturas pequeñas. Un cobro, una factura.
El bono de Lucía, la fisio: sin IVA
Vamos con un ejemplo de verdad.
Lucía es fisioterapeuta y tiene su consulta. Marta llega con una lumbalgia y Lucía le propone un bono de 5 sesiones a 30 € cada una. Marta le paga las 5 de una vez: 150 €.
Ese mismo día, Lucía emite una factura de 150 €. Y aquí viene lo bueno para el sector sanitario: como su trabajo es tratamiento (curar, rehabilitar), esas sesiones normalmente están exentas de IVA. La factura no añade ningún IVA encima: son 150 € y punto.
- Base: 150,00 €
- IVA: exento
- Total: 150,00 €
Marta se lleva su factura de 150 €, y durante las siguientes semanas va gastando sus 5 sesiones sin que Lucía tenga que volver a facturar nada.
Esa exención no es un capricho ni un truco: es la que la ley reserva a los servicios sanitarios de diagnóstico, prevención y tratamiento. No todo lo que se hace en una camilla entra, y tiene sus matices, así que si tu caso no es un tratamiento claro conviene mirarlo con calma. Lo desmenuzamos en cuándo un psicólogo (o un fisio) factura sin IVA. Y si quieres ver la factura de la fisio entera —bono incluido, línea a línea—, está en la factura de fisioterapeuta con ejemplo real.
¿Y si lo mío no es sanitario? El bono del entrenador
Ojo, porque aquí mucha gente se lleva un susto: no todos los bonos van exentos.
Dani es entrenador personal. Carlos le compra un bono de 10 sesiones a 20 € cada una y se lo paga entero: 200 €. Pero el entrenamiento personal no es un servicio sanitario, así que Dani no tiene esa exención. Su bono lleva el 21 % de IVA como cualquier otro servicio:
- Base: 200,00 €
- IVA (21 %): 42,00 €
- Total: 242,00 €
Misma mecánica que la de Lucía —un cobro, una factura al cobrar—, pero con IVA encima. La diferencia no está en el bono: está en qué haces y con qué título. Tratamiento sanitario dado por un profesional sanitario (fisio, psicólogo sanitario, logopeda…), normalmente exento; bienestar, fitness o entrenamiento, con su 21 %.
Si no tienes claro de qué lado cae tu servicio, esa es justo la pregunta que hay que resolver antes de poner precio a un bono, no después.
Bonos que se renuevan solos cada mes
Hay otro tipo de bono muy común en consulta: el que se renueva cada mes. En vez de pagar 5 sesiones sueltas, el cliente se apunta a “4 sesiones al mes” y te paga una cuota mensual que se repite.
La regla no cambia, solo se repite: cada cobro lleva su factura. Si le cobras a Marta 120 € el 1 de cada mes, cada 1 de mes sale una factura de 120 €. No es un pago que facturas una vez y ya: es un cobro nuevo cada mes, y cada cobro pide su factura. Si tienes varios así, los cobros recurrentes se pueden dejar programados para que la factura salga sola cada mes.
La parte pesada de esto es acordarte de cobrar y de facturar los días 1, mes tras mes, a diez o veinte clientes. Eso es exactamente lo que un cobro recurrente automatiza: el cargo se hace solo y la factura se emite sola, cada mes, sin que tengas que sentarte a hacerlo. Si además das clases sueltas que cobras mes a mes, el mecanismo es idéntico; lo cuentas igual en cómo facturar (y cobrar) clases particulares cada mes.
El texto que pones en tu factura
Para que no tengas que inventar nada, aquí tienes el bono de Lucía montado. Copia y cambia los datos:
FACTURA Nº 2026/031 — Fecha: 06/07/2026
Emite: Lucía [Apellidos] · NIF 00000000X · C/ Ejemplo 1, Oviedo · 600 000 000
Cliente: Marta [Apellidos]
Concepto: Bono de 5 sesiones de fisioterapia.
Base: 150,00 € IVA: operación exenta de IVA Total: 150,00 €
Forma de pago: transferencia / Bizum al 600 000 000.
Cuando la operación va exenta, en la factura se hace constar que está exenta (en vez de una línea de IVA con su porcentaje). Y si lo tuyo lleva el 21 %, cambias esa línea por “IVA (21 %): 42,00 €” y sumas, como en el bono de Dani.
Preguntas rápidas
¿Cuándo facturo un bono? Cuando lo cobras. Si te lo pagan entero por adelantado, una sola factura por ese importe ese día. Las sesiones que se gastan luego no llevan factura nueva.
¿El bono de fisio o de psicólogo lleva IVA? Si tu trabajo es tratamiento sanitario, normalmente va exento: la factura no añade IVA. Conviene confirmar que tu servicio concreto entra en la exención; escribe tu profesión en el buscador de epígrafe del IAE y verás cómo va el IVA de tu actividad.
¿Y el de un entrenador? El entrenamiento personal no es sanitario, así que no tiene esa exención: suele llevar el 21 % de IVA.
¿Hago una factura por cada sesión? No. Una factura por cada cobro. Si el bono se cobra una vez, es una factura; si se renueva y se cobra cada mes, una factura al mes.
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