¿Cuánto te queda de verdad por hora como autónomo?
En 30 segundos: quita el IVA (nunca fue tuyo), quita tus gastos del negocio y divide entre las horas que trabajas, no entre las que facturas. Rocío cobra 35 € la hora y su hora real le deja 16,29 € —y a ese número todavía le faltan sus impuestos. La retención no entra en la resta: es un adelanto, no un coste.
¿Cuánto me queda por hora como autónomo?
Parece una pregunta de calculadora y es de supervivencia: cuánto me queda por hora es el número que te dice si aceptar ese trabajo del sábado o no.
Y casi nadie lo tiene, porque se confunde con el precio. El precio es lo que pones en el presupuesto; esto es lo que llega al final. Entre uno y otro hay dos puertas. (Si lo que quieres es poner el precio y no medirlo, la cuenta es la de cómo poner precio a tus servicios: esta es esa misma, al revés.)
La cuenta de Rocío, con los números delante
Rocío es programadora freelance. Cobra 35 € la hora y este mes ha facturado 80 horas a una empresa. En sus facturas hay cuatro líneas:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Base (80 h × 35 €) | 2.800,00 € |
| IVA 21 % | 588,00 € |
| Retención de IRPF 15 % | −420,00 € |
| Le ingresan | 2.968,00 € |
De esos 2.968 €, su dinero es la base: 2.800 €. Los 588 € de IVA los está recaudando: entran y vuelven a salir en su declaración, descontando el IVA de sus gastos si su actividad le deja deducirlo —a Rocío sí—. Si lo tuyo va exento (una fisio, una profesora de enseñanza reglada) o estás en recargo de equivalencia, ese IVA no se descuenta: se te convierte en un gasto más.
Primera puerta: los gastos del negocio. Rocío tiene 520 € al mes entre su cuota de autónomos, la gestoría, el móvil, el seguro y el portátil. Contados sin IVA, que ese va por su lado.
2.800 € − 520 € = 2.280 € que le deja el mes
Segunda puerta: el divisor. 2.280 € entre las 80 horas facturadas salen a 28,50 €/hora. Pero Rocío no ha trabajado 80 horas: ha trabajado 140, contando las reuniones que no se cobran, los presupuestos que no salieron y la mañana del trimestre.
2.280 € ÷ 140 h = 16,29 € por hora de trabajo real
Cobra 35 y le quedan 16,29. No es que le vaya mal: es que el trabajo que se cobra viene con trabajo pegado detrás, y alguien lo paga.
La línea que casi todo el mundo resta mal: la retención
Los 420 € que le retuvieron no son un coste. La retención de IRPF es un pago a cuenta: un adelanto que Hacienda ya tiene a nombre de Rocío y se regulariza en la renta. Cobra menos ese día, pero el total que acaba pagando es el mismo; cambia el ritmo, no la cifra.
Por eso no está en la resta de arriba: si la restaras, contarías tu IRPF dos veces.
Esa línea, además, no le sale a todo el mundo. La llevan las actividades profesionales (sección 2.ª del IAE, como el 763 de Rocío) cuando quien paga está obligado a retener: una empresa, otro autónomo o una comunidad de propietarios, por ejemplo. A un particular no se le retiene nunca. Los oficios van por la sección empresarial y, por lo general, no la llevan: un fontanero, un electricista, un albañil o un pintor, nunca. La excepción son el transporte de mercancías y las mudanzas cuando tributan por módulos, con un 1 % y con esos mismos clientes. Lo decide tu encuadre real: míralo en tu alta. Y si eres profesional y te acogiste al tipo reducido de nuevo autónomo, tu línea dirá 7 % en vez de 15 %.
Lo que falta en ese número: tus impuestos
Los 2.280 € de Rocío son antes de sus impuestos personales: de ahí sale todavía su IRPF, del que los 420 € retenidos son un adelanto. Esa es otra cuenta y tiene su propia pieza, cuánto apartar cada mes para impuestos. Hazla aparte y con su sobre: mezclarlas es la forma más rápida de creerte rico en marzo y pobre en julio.
Preguntas rápidas
¿Y si mi oficio no factura por horas? Divide igual: apunta las horas que te llevó un trabajo típico. El caso de un gremio está desarrollado en cuánto cobrar por hora como fontanero.
¿De dónde saco mis 140 horas? De medir una semana de verdad, apuntando en el móvil. El número propio nunca se parece al que uno imaginaba.
¿Y si me sale bajísimo? Ya sabes algo que ayer no sabías, y tienes tres palancas: subir el precio, recortar las horas que no se cobran o bajar gastos. Sin el número solo tienes la sensación.
Si no sabes cuántas horas se te van en papeleo es porque nadie las cuenta. Empieza por lo que sí se puede medir: la guía de VeriFactu, explicada sin líos.