VeriFactu

Cómo funciona VeriFactu en la práctica: tu primer día

En 30 segundos: tu primer día con VeriFactu se va a parecer sospechosamente al anterior. Haces tu factura como siempre; al emitirla, tu programa genera un registro con una huella encadenada a la anterior y —si funciona en la modalidad que remite— lo envía él solo. Tu factura sale con su QR. Lo único que de verdad cambia es lo que ya no puede pasar: que una factura desaparezca.

¿Cómo funciona VeriFactu en la práctica?

Imagina tu primer día dentro. Terminas un trabajo, abres tu programa y haces la factura — mismo cliente, mismos conceptos, misma numeración que ayer. Le das a emitir.

Y ahí, en ese medio segundo, pasa todo lo nuevo: el programa genera un registro de esa factura, le calcula una huella encadenada con la de la anterior (por eso ninguna puede desaparecer sin que se note) y, si funciona en la modalidad que remite, envía ese registro — el registro, no la factura — a la AEAT, él solo. En tu papel (o tu PDF), la factura sale con su código QR.

Tú no has hecho nada distinto de ayer. La exigencia de VeriFactu es del programa, no un trámite tuyo: por eso el día uno se nota tan poco desde tu lado del mostrador.

Lo que NO cambia

  • Tu numeración y tus series. VeriFactu no añade reglas nuevas de numerar: sigues con tus series de siempre, correlativas y sin huecos.
  • El ticket. La factura simplificada entra igual y también la resuelve el programa — está contado en el ticket también entra.
  • Tu rutina con el cliente: le mandas la factura, cobras, reclamas si toca. Nada de eso pasa por VeriFactu.

Lo que ya no puede pasar

Que una factura se borre. La cadena de huellas hace que cada registro cuente con el anterior: quitar uno de en medio deja la cuenta descuadrada. La marcha atrás legal sigue existiendo — equivocarse está permitido—, pero es la de siempre y con rastro: la rectificativa (o el registro de anulación).

Si lo piensas, es la mejor noticia de la pieza: el sistema entero existe para que tu factura valga más — nadie puede hacerla desaparecer, ni siquiera tú.

¿Y si un día falla internet?

Facturar no se para. La norma prevé la incidencia: el programa marca los envíos afectados, reintenta él solo y te avisa de cuántos quedan pendientes. El detalle está en facturar sin internet.

Tu parte, en una frase

Llegar a tu fecha — la del autónomo es el 1 de julio de 2027, y las demás están en el calendario de VeriFactu — con un programa que cumpla. Da igual si facturas mucho o muy poco. Y si algún día cambias de programa, también está previsto: el nuevo abre su propia cadena y los registros del viejo se conservan.

Eso es VeriFactu en la práctica: un primer día increíblemente parecido al anterior, con un programa trabajando por debajo.

Preguntas rápidas

¿Tengo que firmar o mandar algo yo? No. En la modalidad que remite no hay que firmar los registros, y el envío es cosa del programa.

¿Qué nota mi cliente? El QR en la factura. Y si tu programa funciona en la modalidad que remite, tu cliente puede además consultarlo en la sede de la AEAT.

¿Esto ya es obligatorio? Para el autónomo, desde el 1 de julio de 2027; hasta entonces, emitir con un sistema que ya cumple es voluntario.


¿Quieres que tu primer día sea exactamente así de aburrido? Deva está hecha para eso: factura hablando y sale en regla. Hazte Pionero.

Dos mañanas gemelas, antes y con VeriFactu, comparadas fila a fila. Las cuatro primeras filas son idénticas en ambas: haces la factura como siempre, la repasas y la emites, se la mandas a tu cliente y cobras, y tu numeración y tus series siguen igual. La única fila distinta aparece resaltada: con VeriFactu, la factura sale con un código QR. Debajo, lo que no se ve: al emitir, el programa genera un registro de la factura con una huella encadenada a la anterior y, si funciona en la modalidad que remite, lo envía él solo. El cierre lo resume: la diferencia no está en tu rutina, está en lo que el programa hace por debajo.
Tu rutina, idéntica. El trabajo nuevo es del programa.

Preguntas frecuentes

Haces tu factura como siempre. Al emitirla, el programa genera un registro con una huella encadenada a la anterior y, si funciona en la modalidad que remite, lo envía él solo a la AEAT. La factura sale con su QR.