VeriFactu

Facturar sin internet: ¿qué pasa con VeriFactu?

En 30 segundos: Internet no aparece donde crees. Hacer la factura y sellarla es trabajo de tu programa; lo que puede necesitar conexión es el envío del registro a Hacienda, y ese envío solo existe en una de las dos modalidades de VeriFactu. Lo que el reglamento no te pide en ningún caso es un trámite tuyo. Y para el caso de quedarse sin conexión la norma sí tiene respuesta: no se deja de facturar, y el programa remite lo pendiente en cuanto vuelve a ser posible. La pregunta útil es si el tuyo lo hace — y te lo enseña.

«¿Puedo facturar sin internet?» son dos preguntas, no una

Separarlas es media respuesta, y casi nadie lo hace:

  1. Hacer la factura y sellarla. Eso lo hace tu programa. Si te deja hacerlo sin cobertura o no, te lo tiene que decir él: es una pregunta de producto, no de reglamento, y hay programas que siguen trabajando sin línea y otros que ni arrancan.
  2. Mandarle a Hacienda el registro de esa factura. Eso es un envío, y un envío sí necesita línea.

Lo que sí te puedo contar entero es la segunda: dónde aparece internet en VeriFactu y dónde no.

¿Dónde aparece internet en todo esto?

Solo en la segunda parte, y ni siquiera siempre. VeriFactu tiene dos modalidades: en una, tu programa remite el registro a Hacienda en el momento de expedir la factura; en la otra no remite nada, y los registros se quedan en tu sistema, firmados y conservados cuatro años.

Si tu programa está en la segunda, la cobertura no pinta nada ahí: no hay envío que se pueda caer. Y si está en la primera, el envío existe, pero sigue siendo cosa suya. Qué es ese registro y qué lleva dentro, en qué le llega a Hacienda de cada factura.

¿Y qué me toca hacer a mí si me quedo sin línea?

En ese momento, ningún trámite. Los requisitos técnicos del Real Decreto 1007/2023 los tiene que cumplir el programa con el que facturas: no hay una casilla que rellenar ni una gestión que abrir en la sede porque un día te quedes sin cobertura en un sótano.

Ojo con la conclusión fácil, eso sí: que el trabajo lo haga el programa no traslada la responsabilidad. El obligado ante Hacienda sigues siendo tú, y de ahí sale la única tarea que sí es tuya: elegir bien con qué facturas. Esa idea, desarrollada, en si se encarga tu gestoría de VeriFactu o es cosa tuya.

Y un dato que conviene tener presente antes de agobiarse: si eres autónomo, tu fecha es el 1 de julio de 2027, y hasta entonces VeriFactu es voluntario para ti. Si no lo has estrenado, hoy no hay ningún registro tuyo viajando a ninguna parte. El cuadro completo, en la guía de VeriFactu para autónomos.

Lo que la norma sí dice cuando el envío no puede salir

Aquí viene lo que casi nadie cuenta: el caso está previsto. La orden que desarrolla VeriFactu (la Orden HAC/1177/2024) dedica un apartado a qué pasa cuando una incidencia técnica —un corte de luz, un fallo del programa, quedarse sin conexión o que el propio servicio de Hacienda esté caído— impide el envío. Y lo que dice no es «deja de facturar», sino lo contrario: la propia Agencia Tributaria aclara que estas incidencias no suponen en ningún caso que deba interrumpirse la facturación.

Lo que le exige al programa, mientras tanto, es concreto: seguir generando y guardando el registro de cada factura, remitir lo pendiente en cuanto sea posible y en el mismo orden en que se generó, reintentar el envío al menos una vez cada hora, marcar esos envíos como hechos tras una incidencia, y —esto te toca verlo a ti— avisarte de que hay registros pendientes y de cuántos faltan, hasta que no quede ninguno. Un plazo máximo cerrado no hay: la regla es «en cuanto se pueda».

Las cuatro preguntas que sí hay que hacerle a tu programa

Esto es lo accionable, y va antes de comprar o de cambiarte. Pregúntaselo por escrito: vale un correo a su soporte.

  1. ¿En qué modalidad trabaja? ¿Remite los registros a Hacienda o los conserva firmados? De ahí depende que la pregunta del envío exista siquiera.
  2. ¿Me deja emitir una factura sin cobertura? Es lo que quieres saber en la obra, y es un sí o un no. (Y si lo que llevas en la obra es el móvil, el aparato no es el criterio: lo que cuenta sigue siendo el programa.)
  3. Si un envío se queda pendiente, ¿dónde lo veo? Esta ya no es una petición de cortesía: la norma obliga al programa a avisarte de que hay registros sin remitir y de cuántos faltan, mientras quede alguno. Si no hay una pantalla donde mirarlo, no es que el programa sea espartano: es que le falta algo.
  4. Y cuando vuelve la conexión, ¿qué hace? La respuesta correcta también la fija la norma: remitir lo pendiente en cuanto sea posible, en su orden, reintentándolo al menos una vez cada hora. Lo que quieres por escrito es que el tuyo lo cumple.

Con esas cuatro respuestas encima de la mesa sabes a qué atenerte. Sin ellas, cualquier cosa que leas por ahí es un promedio de programas que no es el tuyo.

Preguntas rápidas

Estoy en un pueblo sin datos y el cliente quiere su factura ya. Lo que decide si puedes emitirla ahí es tu programa, no la conexión con Hacienda.

¿La cobertura tiene algo que ver con el QR de la factura? Son cosas distintas: el QR va impreso en la factura. Cómo funciona, en qué es el QR de la factura.


En una obra, en un sótano o en un pueblo, la cobertura va y viene. Lo que no debería ir y venir es tu manera de facturar. Estamos abriendo el programa Pioneros: los 100 primeros autónomos usan Deva gratis hasta el 30 de junio de 2027. Apúntate aquí.

El mostrador y la trastienda. En el mostrador está lo que haces tú: dar a emitir la factura y entregársela al cliente. En la trastienda está lo que hace tu programa: sellar el registro de esa factura y, solo si está en la modalidad que remite, mandarlo a Hacienda; en la otra modalidad no manda nada y los registros se quedan firmados y conservados cuatro años. Internet, si aparece, aparece en la trastienda. En ninguna de las dos habitaciones aparece un trámite que tengas que hacer tú, aunque el obligado ante Hacienda sigas siendo tú. Y el reparto final: si te deja emitir sin cobertura lo contesta tu programa; lo que pasa con el envío pendiente lo dice la norma — se remite en cuanto sea posible, y el programa te avisa de cuántos registros faltan mientras quede alguno.
Internet, si aparece, aparece detrás. Y detrás no trabajas tú.

Preguntas frecuentes

Ahí hay dos preguntas juntas. Hacer la factura y sellarla es trabajo de tu programa, así que si te deja hacerlo sin cobertura te lo tiene que decir él. Lo otro es el envío del registro a Hacienda, que en la modalidad que remite se hace en el momento de expedir la factura, y en la otra modalidad no existe: ahí no se manda nada. Y si en ese momento no hay línea, el caso está previsto: el programa debe remitir el registro en cuanto vuelva a ser posible.